miércoles, 8 de diciembre de 2010

Valle de Hermigua, ven a visitarnos !!!

Hermigua, mi pueblo querido

Hermigua es un bonito pueblo del norte de La Gomera. Está situado a 20 km de San Sebastián de La Gomera, su capital. Desde aquí y si te desplazas con tu vehículo tardarás menos de 20 minutos en llegar.
Dejando atrás la capital de la isla, buscaremos la carretera del norte y empezaremos a subir por una cómoda carretera en la que atravesaremos varios túneles. Después de algo más de 10 minutos de recorrido llegaremos al último túnel, llamado Túnel de La Cumbre con algo más de 500 metros. Nada más salir de este vemos como el paisaje cambia totalmente y en muchas ocasiones también el clima tiene un cambio radical. Sin duda, ahora estamos en el norte y comenzamos a descender a nuestro bello y encantador Valle de Hermigua.

Ahora en los siguientes párrafos vamos a hacer un poquito de historia de una manera un poco superficial:
En Hermigua la emigración ha hecho mucha mella. El municipio llega a los 5.824 habitantes en 1940. A partir de ese año muchos gomeros buscaron un porvenir mejor en otras tierras muy lejanas. Por citar un dato, en 1950 partió de La Gomera rumbo a Venezuela el barco llamado “Telémaco” con 171 pasajeros a bordo. También fueron otros a Cuba, pero en este escrito no vamos a profundizar más sobre este asunto.
 Quizás este fenómeno se frenara un poco cerca de los años 70. Luego los hermigüenses continúan buscando un mejor nivel de vida, pero ya no será tan lejos. Por entonces se trasladaban a La Palma y al Sur de Tenerife para trabajar principalmente en las fincas de plátanos. Todavía en la década de los 90 continúan buscando otros destinos de mejor bonanza económica en nuestra vecina isla de Tenerife donde el turismo está en pleno auge. Desde el año 1995 aproximadamente,  hasta la publicación de este artículo las personas que viven en el pueblo parece que han encontrado una mejor estabilidad económica y más recursos para seguir viviendo en el pueblo que les vio nacer.
Desde luego que todavía tenemos que mejorar mucho, como puede ser en sanidad, infraestructuras, etc. Tan sólo nos queda esperar que los nuevos gobernantes hagan las cosas bien hechas, pero está claro que eso es futuro y como tal me es imposible relatarlo aquí
El pasado año 2009 Hermigua contaba con 2.203 habitantes y esperamos que este número vaya en aumento, y el nivel económico de cada uno de sus vecinos y la calidad de vida del municipio en general vaya en progresivo aumento.

Hermigua siempre fue un valle muy agrícola donde por lo menos no faltaba la comida de su gente aunque si carecían de otras necesidades. En este valle tan vergel como siempre lo fue y con una superficie de 39,67 km cuadrados nunca han faltado los cultivos primeramente de plátanos, papas, millo, judías, ñames, vino etc. En el Valle Alto también habían unos 4 ó 5 molinos de gofio* movidos por la fuerza del agua. En la actualidad y como las generaciones y los tiempos cambian, el abandono de la agricultura es muy notable, basándose más bien en sembrar pequeñas huertas de papas. Hoy en día el plátano en este pueblo parece pasar  a segundo plano, si bien todavía perduran grandes fincas en el Valle Bajo.
En los tiempos que corren los hermigüenses miran al futuro buscando otras alternativas como por ejemplo el turismo rural donde parece que va por buen camino. Claro que las instituciones se deben de volcar en conceder ayudas para que muchos gomeros restauren sus casas antiguas y las pongan en explotación.

Los habitantes de este gran valle son personas nobles, humildes, hospitalarias y de buenos sentimientos. Se sienten muy orgullosos de haber nacido en esta tierra porque descienden de generaciones que fueron muy trabajadores. No hay más que contemplar los numerosos bancales en forma de terrazas que se extienden desde la costa hasta las mismas laderas donde cuesta mucho tener acceso. El transporte de los cultivos lo hacían a pie, cargando sobre sus hombros gran cantidad de kilos y muy lejos de sus viviendas. No existía ninguna carretera o pista por los barrios, sólo caminos de cabras. Nuestra gente vivió una época muy dura y de escasez económica. Sus casitas las levantaban con la buena ayuda de su vecinos, porque eso sí, había mucha solidaridad. Los materiales eran de fabricación propia. Las primeras casitas de piedra y barro de 60 centímetros de ancho las paredes. Las maderas para el tejado labradas por ellos mismos y traídas del monte arrastradas por vacas en muchos casos.

Ahora y después de haber echado la mirada atrás les dejamos unas recomendaciones para los que se animen a visitarnos:

Algunos lugares de interés en mi pueblo son el Convento de Santo Domingo de Guzmán (1598), la Iglesia de la Encarnación y el Museo Etnográfico.
Santa Catalina es el nombre de nuestra playa aunque debido a las grandes corrientes de la mar del norte no es muy apta para el baño. Pero eso sí, muy cerca tenemos una piscina natural de agua salada junto a los restos de los pilares del antiguo Pescante de Hermigua.
También le ofrecemos al visitante una estupenda playa aunque está fuera del pueblo, pero perteneciente a nuestro municipio. El lugar se llama La Caleta y en coche tadarás poco más de 10 minutos en llegar. Es una linda playita y en un entorno acogedor. La mar casi siempre suele estar en calma.

También te recomendamos que si te gusta el senderismo no dejes de visitarnos porque disfrutarás de unas hermosas caminatas. Te deleitarás de unas estupendas vistas y de unos parajes maravillosos.
Lógicamente no podría terminar este relato sin recomendar al viajero que deguste algunos platos típicos de nuestra gastronomía en algunos de los buenos restaurantes que también los tenemos en nuestro Valle.

En este escrito sobre mi pueblo querido sólo he pretendido dar a conocer un poquito más si cabe, la historia de los últimos 40 años y un poco de las costumbres de nuestra gente en la actualidad.
Por supuesto soy consciente que me habré dejado muchas cosas en el camino, pero esto lo dejamos para un segundo posible artículo.
Soy el autor de este relato y acepto las críticas positivas y negativas siempre y cuando sean constructivas.
Muchas gracias y los animamos a visitarnos.

*Gofio. Para nuestros lectores que no lo sepan; es una especie de harina obtenida por el machacado de los cereales de millo, trigo o cebada previamente tostados. Este producto ha permanecido desde muchísimos años atrás en nuestras cocinas como alimento indispensable. Hoy en día también lo han agregado a los comedores escolares.

Tenerife, a 28 de septiembre de 2010.
Autor. José Carlos Valeriano.





2 comentarios:

artur dijo...

He leido la historia de los pescantes de Hermigua y he visto bastantes fotos de lo que queda, y me ha encantado.
Donde podria ver fotos antiguas del pescante cuando funcionaba?

saludos y gracias
carlos
cajesar@gmail.com

José Carlos dijo...

Gracias Artur por tu comentario. He subido algunas fotos del Pescante de Hermigua como preguntabas. Pincha arriba en la pestaña fotos para verlas. Un saludo y espero que te gusten.